Cuando pasaba las vacaciones en el pueblo de mi padre, vivíamos muy cerca del polideportivo, donde se montaba el escenario para que la pachanga tocase, y siempre escuchaba a los de sonido el: "1, 2, 1, 2, hola, hola, sí, sí...." mientras comprobaban y hacían pruebas de que el sonido estaba bien. Como es mi primera entrada en un blog, he pensado que ese sería un buen título.
Y como lo que he contado ocurría en Logrosán, he tomado prestada de logrosan.wordpress esta foto. Si al autor le molesta, que me lo comente y pruebo como quitarla. En ocasiones echo de menos no ir más por allí. Realmente Extremadura es un lugar maravilloso.
Por hoy tengo que dejarlo, mi pequeñita me reclama.